Una cocina bien planificada debe contar con diversas zonas funcionales que optimicen el espacio y mejoren la eficiencia. Entre estas zonas, destacamos la zona de cocción, que debe estar situada cerca de la zona de preparación para facilitar el flujo de trabajo. La zona de limpieza también es crucial, y debe incluir el fregadero y el lavavajillas, idealmente próximos a las áreas de cocción y almacenamiento.
Asimismo, una buen diseño de cocina permite integrar una zona de almacenaje efectivamente, utilizando armarios y estantes accesibles. También es recomendable considerar la zona de refrigeración, donde se ubica la nevera, asegurando que esté al alcance durante la preparación de alimentos.
En cocinas de calidad, cada una de estas zonas está diseñada para maximizar la funcionalidad. Para más información, visita cocinasalmeria.com. Fuentes: Architectural Digest, Good Housekeeping.





